Un laboratorio de referencia mundial confirma su eficacia frente a la variante pandémica SAT1 topotipo III; primera evidencia global independiente de protección cruzada.
A medida que la cepa SAT1 topotipo III de la fiebre aftosa (FA) continúa expandiéndose por África Austral, Oriente Medio, Europa y Asia, las autoridades veterinarias y los productores ganaderos enfrentan una presión cada vez mayor para reforzar las estrategias de prevención y preparación ante brotes. La rápida evolución del virus, combinada con el grave impacto económico de los brotes, convierte al acceso a vacunas científicamente validadas en un componente crítico de los programas de control de la enfermedad.
Un brote de fiebre aftosa impone consecuencias económicas devastadoras, incluyendo el cierre de mercados de exportación, cuarentenas obligatorias, restricciones al movimiento de animales y pérdidas estimadas entre USD 2.000 millones y USD 5.000 millones por país afectado, según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
En este contexto, un estudio de desafío heterólogo realizado por Wageningen Bioveterinary Research validó que BIOAFTOGEN® SAT1, vacuna producida por la empresa argentina Biogénesis Bagó, proporciona un 100 % de protección frente a la cepa SAT1 topotipo III cuando se administra en un esquema de dos dosis y un 86 % de protección con una sola dosis. Este resultado constituye la primera validación global independiente de protección cruzada frente a la variante pandémica SAT1 topotipo III que actualmente circula en múltiples regiones del mundo.
Los hallazgos son especialmente relevantes porque la vacuna fue evaluada frente a la cepa SAT1/LEB/8/2025 (topotipo III), una variante viral diferente de la utilizada en su fabricación. Los resultados demuestran, por lo tanto, efectividad frente a la diversidad genética que circula en las regiones endémicas. Para gobiernos, veterinarios y productores ganaderos de África, Oriente Medio y Asia, donde la fiebre aftosa SAT1 sigue representando una amenaza activa, el estudio aporta una validación científica de una herramienta confiable para el control de la enfermedad respaldada por rigurosas pruebas independientes.
La elevada potencia de la vacuna, previamente confirmada en más de 128 PD50 en ensayos realizados en la Universidad de Wageningen, resultó determinante. Mientras que los ensayos de correspondencia vacunal (valores R1) ofrecen únicamente indicadores indirectos de eficacia potencial, los estudios de desafío bajo condiciones controladas continúan siendo el estándar científico de referencia para demostrar protección en condiciones reales.
“Estos resultados proporcionan a gobiernos, productores y organizaciones una herramienta comprobada en la lucha contra la fiebre aftosa”, afirmó Rodolfo Bellinzoni, Director Científico de Fiebre Aftosa de Biogénesis Bagó. “No se trata solo de una vacuna científicamente validada; también está respaldada por una empresa que ha demostrado su capacidad para responder a emergencias sanitarias animales de gran escala y que ahora cuenta con evidencia independiente de protección frente a la cepa pandémica que amenaza a la región”.
BIOGÉNESIS BAGÓ: EXPERIENCIA FORJADA EN LA CRISIS
Detrás de BIOAFTOGEN® SAT1 se encuentra Biogénesis Bagó, una empresa argentina con más de 70 años de experiencia en la respuesta a brotes de fiebre aftosa en todo el mundo. Su liderazgo se ha consolidado gracias a una capacidad productiva y operativa puesta a prueba en numerosas ocasiones, que le ha permitido suministrar vacunas de clase mundial en tiempo récord para emergencias de fiebre aftosa en Taiwán (1997), Corea del Sur (2016) e Israel (2026), entre otros casos. Un ejemplo destacado ocurrió durante la epidemia de fiebre aftosa de Argentina en 2001, cuando la compañía produjo y distribuyó más de 120 millones de dosis de vacuna en tan solo 11 meses, contribuyendo a controlar el brote y permitiendo al país recuperar el estatus de libre de fiebre aftosa en tiempo récord.
Biogénesis Bagó es una de las pocas compañías del mundo capaces de producir vacunas contra los siete serotipos de la fiebre aftosa. Esta capacidad le ha permitido convertirse en proveedor de bancos de antígenos para Brasil, Estados Unidos, Argentina, Corea del Sur, Taiwán y Canadá. Su combinación de experiencia en gestión de crisis, conocimiento técnico y validación independiente de protección cruzada frente a la cepa pandémica SAT1 topotipo III la convierte en un aliado estratégico para las regiones donde esta variante continúa representando una amenaza activa.
VALIDACIÓN CIENTÍFICA DE UN LABORATORIO DE REFERENCIA MUNDIAL
El estudio fue realizado por Wageningen Bioveterinary Research, acreditado como Laboratorio Nacional de Referencia de los Países Bajos para enfermedades animales de declaración obligatoria y certificado por AAALAC por su cumplimiento de los estándares internacionales de bienestar animal. El laboratorio también cuenta con la aprobación de FAO/OMSA para la validación de productos biológicos.
POR QUÉ ES IMPORTANTE EL DESAFÍO HETERÓLOGO
Un desafío homólogo demuestra eficacia frente al mismo virus utilizado para producir la vacuna. Un desafío heterólogo es científicamente más exigente y mucho más relevante para las condiciones reales, donde los virus evolucionan continuamente.
Los resultados obtenidos por Wageningen demuestran que BIOAFTOGEN® SAT1 es eficaz frente a las variantes virales que actualmente circulan en las regiones afectadas. Para los veterinarios y las autoridades de sanidad animal, esto resulta especialmente significativo porque demuestra que la vacuna no se limita a proteger frente a un único aislado viral, sino que ofrece protección frente a la diversidad genética que probablemente se encuentre en campo.